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La cosa más importante

Hay un malentendido grande que está tomando lugar en los ministerios de jóvenes en el país. Lo he visto en contextos rurales, suburbio y urbana. Está presente en iglesias medianas, pequeñas y grandes. La confusión es perversa y las consecuencias pueden ser severas.

Creo que es tiempo de aclararlo ahora.

¿Qué es el malentendido? Es sencillo: la pregunta de lo que es más importante en un ministerio de jóvenes. Deje que les ilustre este punto. Tomen treinta segundos para mover sus ojos lejos de la computadora y piensen: ¿Qué es lo el ministerio de jóvenes necesita más que cualquier otra cosa? ¡Empiece!

Ok. ¿Qué piensa acerca de eso? He compuesto una lista de algunas respuestas comunes:

• ¡Estudiantes! (duh)
• Un ministro de jóvenes bueno
• Un edificio ostentoso
• Un relación con escuelas locales
• Muchas cosas que puedan hacer los estudiantes
• Un gimnasio
• Viajes y eventos
• Estudios bíblicos
• Una banda de alabanza buena
• Predicaciones poderosa
• Creatividad
• Grupos de célula
• Un autobús de la iglesia
• Voluntarios
• Equipo de sonido

Todas esas cosas SON buenas y SI necesitamos esas cosas (bueno…necesitamos algunas de esas cosas…las demás cosas son lo que queremos). Pero ni una de esas cosas las llamaríamos la cosa más importante. Y es este malentendido que está lastimando a muchos ministerios alrededor del país.

Si alguien me hiciera escoger—podría tener un ministerio de estudiantes donde están en un lugar espectacular con una banda de alabanza que es asombrosa y un voluntarios que son estudiantes del colegio con tatuajes y cabello de puntas y mezclillas ajustadas o podríamos tener un lugar ordinario que compartimos con solo unos músicos, sin estudiantes de colegio y sin equipo bueno pero tendríamos a cientos padres que fueran amadores de Jesús, sus hijos son discipulados y apoyando lo que estamos haciendo y la decisión sería algo sencillo

Puerta número dos, por favor.

Y cada ministro de jóvenes que ha hecho esto más que tres meses escogería a los padres también.

Porque sin padres que están debajo de la preparación de los valores de las Escrituras en el hogar, ¿qué serían los cambios que pudiéramos ver como un ministro en unas cuantas horas cada semana? Sin padres que están enseñándoles a sus hijos acerca de la Biblia, ¿cuánta Biblia podemos meterles a las cabezas y corazones de los estudiantes sobre el curso de un año? Si el padre no está tomando el liderazgo de ser el líder espiritual para sus hijos, nuestros intentos a hacer eso van a (usualmente) caerse en la cara cuando uno se gradúa de la Preparatoria.

La cosa más importante también es la cosa más efectiva—la asociación de la iglesia y el hogar es para discipular a los hijos e hijas en la fe.

Así que debemos hacerlo juntos. Si necesita hablar conmigo, o si tiene una pregunta o si necesita ayuda, por favor comuníquese conmigo. Desde entonces, puede usted hacer que nuestra cosa más importante sea también lo más importante para usted? En hacer eso, estamos señalándoles a los estudiantes hacia Jesús de una manera efectiva—algo que todos queremos hacer.

Quiero cubrir cada una de estas ideas: amar a Jesús, enseñarles a sus hijos y apoyar nuestro ministerio, en detalle mayor. Quiero inspirarles a la acción, darles ideas prácticas en como ayudarle y para abrir la puerta de comunicación entre nosotros como un ministerio y usted como el padre. Después de todo, queremos ministrar con usted, no alrededor de usted.

!Gracias por amar a Jesús, la iglesia y a sus estudiantes!

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