Comunicación: No solo estoy bromeando
Usando el humor efectivamente en enseñarles a los jóvenes y adolescentes
(Visto en edición de la Revista del Ministerio de los Estudiantes en Mayo/Junio 2008, por Titus)
Como un estudiante de la secundaria en mi grupo de jóvenes en la iglesia, yo siempre era el primero para ser un voluntario en el objetivo de la lección. Ese era mi tiempo para brillar, mi oportunidad de estar al centro-mi oportunidad de impresionar a la chica más guapa de mi iglesia. Si, yo era ese chico. Yo fui a una iglesia pequeña con un grupo de jóvenes que también era pequeño y nuestros grupos de secundaria y preparatoria estaban juntos en los jueves en la noche, pero esos chicos de la preparatoria no me asustaban.
Una noche nuestro líder pidió por un voluntario. Y para mostrar que estoy diciendo la verdad, alce mi mano y ella me llamó y me paré enfrente del grupo donde me adornaron con vides de plástico. Estábamos hablando acerca de Jesús y como el es la vid y nosotros somos las ramas. Mi cuerpo era la ilustración de la estabilidad de Cristo y mi follaje artificial era un representaje apropiado de los seguidores de Cristo. Nuestro líder me preguntó si me gustaban mis ramas y estaba desesperado para impresionar a esos chicos de la preparatoria, (y a esa chica guapa de la secundaria en la fila de enfrente) y busqué mi vocabulario para la palabra más grande que conocía. Mi corazón estuvo lleno de valor y mi boca se movía más rápido de lo que debía.
Intenté decir, “Amo a mis tentáculos."
En vez de eso, declare audazmente, como un guerrero valiente, “Amo a mis testículos!"
El salón se llenó de risas y mi cara era del color de carmesí pero ni yo podía evitar reírme por ser un torpe. Era uno de esos momentos cuando solo era chistoso y sus burlas no causaron daño a mi psique y mi torpeza eventualmente fue olvidado por la mayoría de los demás (espero eso cierto). Simplemente era humoroso.
El humor tiene un algo poderoso sobre nuestras mentes pero también puede tener una influencia sobre nuestros corazones. Por medio de decir algo que no quisimos decir, eso puede causar burlas por mucho tiempo pero el humor que es usado bien puede ser útil para el maestro que quiere enseñar. Yo sugiero que si puedes hacer que alguien se ría, vas a poder hacer que te escuchen – y pueden cambiar. El humor puede divertir a otros pero también puede aclarar, ayudar e inspirar a los estudiantes.
Humor como una herramienta de capturar la atención
Humor tiene lo que se necesita para agarrar la atención de muchos y eso empezó cuando Adán le dijo a Eva su primer chiste. Por siglos, Los que están en la compañía de comercializar, de escritores de películas y de televisión y aún de maestros, todos han sabido acerca del poder del la risa. El sermón del chiste de los cliché, los tres puntos y del poema son indicativos de una filosofía de las edades. Piénsalo, si tuvieras cinco centavos por cada sermón que empezaba con, “Oíste ese chiste acerca de…” podrías llenar un tanque de gasolina. Sin embargo, solo porque es cliché no significa que la estrategia es mala. Hay algo que deben practicar para cautivar la imaginación de la audiencia con una introducción humorosa.
Esas introducciones chistosas no tienen que ser chistes. Los chistes puede parecerse sin motivación y más que cada, lo más peligroso sería que no son chistosos. Los estudiantes no son los que dicen chistes y si preguntas, “Oíste ese chiste acerca de…” talvez no lo han oído pero si les gustan historias chistosas.
Cuando estuve en colegio, viajé con mi escuela a varios campamentos en nuestra región. Cuando llegué, ese era el tiempo cuando iba a decir mis historias más chistosas – el tiempo cuando me hice del baño en mis pantalones cuando estaba jugando béisbol, el tiempo cuando traté de darle un beso a una niña y erupté y en primer grado cuado fui a la escuela con mis pijamas debajo de mis pantalones de mezclillas. No lo hice para que los niños que querrían, pero para que me escucharan. El humor tiene el poder de cautivar a la gente.
Eso demuestra que el maestro está cómodo. Puede ayudar a derrotar las paredes iniciales que hay antes de que empiece la lección. Los estudiantes llegan a nuestras clases con corazones pesados y están distraídos, desanimados y en algunos casos, están deprimidos. Eso ayuda a los estudiantes a ver que el que está hablando demuestras que no se toma tan seriamente y cuando la gente está escuchando en esos primeros momentos, tenemos la oportunidad de hablar la verdad en sus vidas.
Debe ser visto que el humor no debe ser lo principal de la enseñanza sino que puede ser usado para comunicar algo. La meta de enseñar nunca ha sido de ser chistoso. La meta de enseñar es la transformación de la vida por medio del poder del Espíritu Santo. Para que ese tipo de cambio sea hecho uno debe cautivar a la audiencia. Solo tienes una oportunidad para impresionarle a los estudiantes.
Cuando primero conocí a la mujer con la que me casé, yo supe que quería que ella fuera mi esposa y traté de hacerla reír lo más posible. Yo quería que ella tuviera gusto de mi pero mis motives eran más simples que eso—yo quería que ella me diera su atención (debe haber funcionado). En enseñar, no hay nada malo con querer que la gente ponga atención a lo que estás diciendo porque tu estás enseñando las buenas nuevas de Jesús.
Humor como una herramienta de mantener la atención
Back Hace años, los maestros de la escuela dominial se paraban enfrente de la clase y hablaban por horas acerca de las verdades de la Escritura. En un tiempo cuando la gente estaba hambrientos para la Palabra de Dios, esa era una metodología efectiva. Al revelar la palabra de Dios era suficiente para ver que la gente quería más (aunque estoy seguro que habían esas personas que se dormían también). Algunos quisieran que ese tipo de mensaje funcionaría hoy en día, pero la verdad es que no es así. En una mano puedo contar los maestros que habla más de una hora. No es común.
El asusnto no es la atención de los estudiantes porque algunos especulan que los estudiantes de la secundaria no pueden concentrarse en una “conferencia” que dura más que veinte minutos. He oído que la atención de una persona es la misma cantidad de minutos que su edad. La televisión, videos de música, y el Internet han diminuido la habilidad de los estudiantes de poner atención que ellos claman. Pero yo no estoy de acuerdo con eso porque no es cuanto tiempo enseñas sino que tan bien lo haces.
El humor puede exponencialmente avanzar el eficaz de nuestra enseñanza porque permite tiempos de descanso para el que está escuchando. Puede ilustrar el mensaje y nuestra audiencia recuerda a donde vamos con lo que estamos hablando. Si nuestros estudiantes no siguen con nosotros, ¿qué es el punto de seguir hablando? No estoy sugiriendo que substituya la verdad del evangelio con chistes y entretenimiento sino que estoy señalando que el humor puede atraer y ayudarles a “regresar al tema” a los que están escuchando. He oído acerca del ejemplo de las montañas rusas y como las torceduras, vueltas y las bajadas sorprendentes son las substancias de las montañas rusas pero aún en cada montaña rusa hay puntos cuando no van tan rápido aunque sea solo por unos segundos para que puedan digerir lo que acaban de experimentar. En como enseñamos, el humor casi nunca va a ser lo que es usado para enseñar algo pero no es malo usarlo sino que podemos aprender a usar el humor efectivamente como una pausa corta o para una reagrupación o para seguir con la siguiente verdad difícil.
He encontrado que esto es hecho mejor con decir una historia chistosa. El contar una historia es una manualidad antigua. Del antiguo testamento que ha sido usado oralmente hasta las parábolas de Jesús, las historias son magníficas para mantener la atención. Las historias chistosas van más allá en como cautivar las mentes de los que estás escuchando.
La única cosa que es más difícil de cautivar al estudiante es en mantenerlo cautivado. De todos los maestros que pueden hablar por horas, se que ellos integran el humor. Oí acerca de un maestro que enseñó a unos estudiantes de la secundaria en un campamento y el habló por una hora y ellos estuvieron cautivados desde el primero minuto hasta la hora y ellos se reían cada cinco minutos y hubieron muchos estudiantes que hicieron sus decisiones después de la enseñanza. Eso está bien para estudiantes en la secundaria que solo tienen la atención de quince minutos.
Humor como una herramienta de una reta
Mientras el humor puede cautivar y mantener la atención, no debemos descontar el poder actual que tiene para inspirar el cambio. Como afirmamos anteriormente, si pueden hacer que una persona se ría, puede también hacer que ellos consideren lo que estás diciendo. Si la meta de la enseñanza es para retar a la persona, no debemos evitar usar el humor como una herramienta en tu caja de herramientas para la enseñanza.
Jesús parece ser como un ejemplo de esta metodología porque cuando el usó el humor, no tan solo era ilustrativo sino que también tenía lo más importante. Las nociones humorosas acerca de un camello que pasa por medio del ojo de una aguja, (el autor reconoce que hay vista múltiples de lo que significa eso) no era solo un imagen chistoso sino que una declaración acerca de la salvación y eso no es algo chistoso. Ha sido dicho que el mejor chiste es el cual te puede hacer reir y pensar al mismo tiempo. Cuando usamos el humor con un propósito, puede tener beneficios.
Una vez enseñé un sermón acerca del rechazamiento y era un tema serio. Y lo más melancólico era el texto—la mujer con el problema con la sangre. En vez de caminar penosamente con qué se puede interpretar como narrativa triste (aunque todo lo que dije era centrado en el texto), conté una parábola acerca de una tarjeta de crédito he invité a los estudiantes a actuar como si ellos era una tarjeta de crédito y pensamos en como sería si estuviéramos puestos en la cartera demasiada cerca a tu sabes que o en el fondo de una bolsa llena de cosas. Hablé acerca de como disfrutaríamos la “máquina de cosquillas”, de la cual fuimos usados demasiadamente. Se que para ti esto no es tan chistoso, pero los que oyeron lo que decía, estaban riéndose en solo considerar esa noción chistosa. Mi punto es que en hacer todo esto era para retarlos a recordar como se sintieron a ser rechazados. En nuestra existencia de tarjetas de crédito, nos imaginamos como nos sentiríamos al escuchar las palabras, “lo siento, pero tu tarjeta ha sido rechazado.” Comparando eso con nuestras emociones humanas puede proveer algo poderoso aun con la parábola frívola que precedido.
¿Te acuerdas de Juan 5 cuando Jesús le preguntó al hombre cojo si quería ser sanado? Esa pregunta es vista como una pregunta de humor al igual que impulsar. Debemos asumir que el hombre quería ser sanado pero Jesús no estaba bromeando. El quería saber si el hombre tenía la fe en creer que el tenía el poder para sanarlo. De verdad que no estamos haciendo algo diferente cuando enseñamos con el humor. Nuestra motivación es doble porque queremos ser suficientemente chistosos para tener la atención de los estudiantes y suficientemente serios para que ellos consideren el reto del evangelio.
Pensamientos finales
Algunos leerían estas palabras y las rechazarían de inmediato porque algunos dicen que no hay lugar para sarcasmo, ironía o para bromas en el salón. Hay críticos que clamarían que el humor siempre es motivado por egocentrismo, por el deseo de ser agradable y últimamente que es inefectivo como una herramienta de comunicación.
No puedo estar de acuerdo con eso.
Si, los maestros pueden verse en ese acto de enseñar y se olvidan a decir algo sustantivo y las risas de cientos de personas pueden ayudarle a su ego y puede guiarle a problemas más grandes. Sin embargo, estas son las cosas intérnales del que está comunicándose y no es una acusación de la técnica. Y por la demanda que el humor es inefectivo en ayudar a la comunicación, es con mi experiencia que me ha enseñado algo diferente. Tal y como las líneas de los programas que vemos en la tele son fáciles de ser cotizables, una conferencia chistosa puede tener una impresión enorme.
Los peligros potenciales no deben descalificarnos de usar el humor. El adagio antiguo dice que “La risa es la medicina mejor.” Muchos no se dan cuenta que esas palabras son inspiradas por la Escritura en Proverbios 17:22. Mientras que esas palabras ciertamente no están hablando particularmente acerca de la enseñanza, es difícil ignorar su verdad.
El humor definitivamente puede cautivar, inspirar y aclarar cosas para los estudiantes. Así que empiece a reírse, siga riéndose y ríase por un cambio y cuando diga “testículos” en vez de “tentáculos”, no se olvide a reírse de sí mismo.
