Enseñando: Involucrando a los padres
Como líderes de jóvenes, debe ser nuestra meta a ministrar con los padres, no para hacerlo sin ellos.
A veces es difícil ser parte con los padres, pero si hay muchos beneficios:
• Les recuerda a los padres a ser los líderes espirituales del hogar.
• Tiene un nivel de comunicación que es apropiado para el desarrollo espiritual del estudiante.
• En otra manera, sirve como una oportunidad para alcanzar a los padres que no creen Jesús.
| Aquí hay algunas ideas de cómo podemos involucrar a los padres de una manera más grande en ministrarles a los jóvenes: 1. Pídeles a los padres que vengan a su clase, en su viaje o en su evento. 2. Invítales a los padres a que sean parte de preguntas acerca de la cultura de jóvenes, su ministerio en particular o con problemas que tienen con su joven. 3. Conecta a los padres con los otros padres para que puedan tener un diálogo acerca de dificultades comunes y donde pueden celebrar las cosas buenas que están pasando. 4. Mándales a los padres un correo electrónico o una carta para describir lo que está enseñando en una cierta lección e incluya algunas preguntas que ellos pueden preguntar mientras están cenando o en el carro después de la escuela. 5. Manda un actualización acerca de cosas que van a ocurrir ese mes o acerca de cosas donde ellos necesitan estar preparados, etc. 6. Pídales a los padres que participen con usted en orar por los estudiantes. 7. Deles una lista de ideas que les puedan ayudar con las experiencias que ellos pueden compartir con sus jóvenes acerca de las experiencias que tienen en la iglesia (siendo voluntarios juntos, tomando un viaje, teniendo una noche divertida para la familia, etc.) 8. Asegúrese que sus padres sepan como comunicarse con usted si ellos tienen preguntas. 9. Siempre involucre a los padres con preguntas acerca de ser un cristiano. Cuando sea posible, asegúrese de que el padre le esté ayudando en la navegación de esa decisión—estudiando las escrituras, siendo presentes en el bautismo o en la confirmación, etc. 10. Asegúrese de que los estudiantes sepan que usted apoya a los padres. 11. Sé un padre sustituto para los niños en su ministerio que no tiene padres que les apoyan en sus hogares. 12. Escríbales a los padres cada semana para darles gracias por ser parte del desarrollo espiritual de sus hijos. |
Tenemos una o dos horas cada semana. Ellos tienen más tiempo en sus hogares cada semana con sus padres. Si no estamos orando, equipando y trabajando con sus padres, no estamos siendo efectivos en nuestro ministerio de jóvenes.
Siéntense y piensen acerca de algunas maneras en que podemos empezar a involucrar a los padres en el contexto de su ministerio.
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