Enseñando: Siga aprendiendo
Si usted va a enseñar la Biblia, debe seguir estudiando.
Siendo un líder para jóvenes es similar al ser un galón de pintura. Meta un pincel, pone la pintura en la pared, pinte de lado a lado y de unas pisadas hacia atrás y observa su trabajo. A veces tiene que añadir más pintura así que mete el pincel adentro de nuevo y sigue de esa manera.
Eventualmente va a tener una cubeta vacía. ¿Qué es lo que hace cuando tienes la cubeta abierta y todavía tienes trabajo? Si está pintando una pared, necesita ir a la tienda donde venden pintura y tiene que comprar un galón o tal vez dos galones. Pero si usted estás vacío, tiene que llenarse de nuevo.
Esto es verdad cuando se trata de lo espiritual pero también es verdad cuando se trata del conocimiento. Si usted va a enseñar la Biblia, debe seguir aprendiendo. Aquí hay unos pasos que no debe olvidar para que sus hábitos de estudio permanezcan buenos.
1. Aprenda a solas
El estudio personal es una responsabilidad de cada cristiano. 1 Pedro 2:2 nos dice que debemos desear ansiosamente la Palabra de Dios para que podamos crecer. Salmos 119 es un eco al refrán de que la Palabra de Dios es la luz para nuestra senda, nos mantiene lejos del pecado y nos ayuda a estar cerca a Dios.
¿Qué son tus hábitos de estudiar? ¿Lees la Biblia regularmente? ¿Cómo permites que Dios te llene privadamente? Si no tienes hábitos saludables, habituales cuando estás estudiando a solas, es probable que no va a ser muy efectivo en su ministerio con los estudiantes.
2. Aprenda en comunidad
Aprendiendo privadamente es importante, pero no es la única manera en que pueda ir más profundo en su aprendizaje. El aprender en comunidad es algo bueno porque usted es retado a pensar de maneras en que ni ha podido soñar a solas. Aunque sea con uno o dos amigos alrededor de una mesa, y si están hablando acerca de las escrituras o si está en un grupo de célula con su iglesia, el aprendizaje en comunidad es una necesidad.
Le reta según las experiencias de otros. Le permite discutir los retos, las asunciones, y le ayuda a estar más profundo en sus convicciones. También le ayuda a fortalecer y hacer más profunda la relación con otros, lo cual nos ayuda a edificarnos como creyentes.
3. Aprenda de sus estudiantes
Tal vez no lo sepa, pero usted también puede aprender de sus estudiantes. Hay muchas veces cuando un estudiante me ha hecho una pregunta que me ha forzado a buscar la respuesta en mi estudio privado. Hay ocasiones cuando un estudiante me muestra algo que nunca había pensado ni que había considerado en un grupo con otros adultos.
No sea arrogante al pensar que sabemos más que los estudiantes a los cuales servimos. De hecho, si les está animando y enseñando a hacer el estudio privado como usted lo hace, es algo emocionante ver que ellos han descubierto una verdad que nunca ha considerado.
Hay muchas maneras en que usted puede seguir aprendiendo. Nuestra página de web tiene estudios numerosos y enseñanzas e información para estudiar. El internet está lleno con devociones, videos y planes de estudios que le puede ayudar a seguir aprendiendo.
No hay excusas para no hacerlo, así que hágalo y siga aprendiendo para que usted pueda seguir enseñando efectivamente y para que pueda señalarles a Jesús.
