Para unir al grupo – No lo hagas a solas
El ministro de jóvenes nunca debió ser hecha a solas.
Sabemos esto porque la vida no debe ser hecha a solas. Dios creó al hombre y dijo, “No es bueno que el hombre esté a solas”, así que hizo a la mujer. En el Antiguo Testamento el no llamó a una persona sino a una nación entera –Israel---para que ellos fueran su gente escogida. En las leyes que el dio, el mandó que ellos vivieran en comunidad, que se trataran bien y que cuidaran a los extranjeros. En el Nuevo Testamento, la Iglesia fue una entidad que la gente ha puesto su fe en Cristo y se han aferrado a ello. El libro de Hebreos advierte contra no estar juntos con otros. Parece ser que al estar junto es algo muy serio.
Algunos de nosotros tratamos de hacer el ministerio de jóvenes a solas aunque no hacemos a otras partes de nuestras vidas de esa manera. Creánme que no funciona así. Un ministro de jóvenes es inquieto y está lleno de duda y de desánimo.
Siéntense con un pedazo de papel y piensa acerca de una ideas y razones por la que no es bueno tratar de hacer el ministerio de jóvenes a solas. Aquí hay algunas ideas que vienen a mi mente:
-- Necesitas ser animado por alguien
-- Necesitas compartir ideas
-- Necesitas a alguien con quien puede orar (Sigan así, qué hay otras razones…)
Muchos trabajadores con los jóvenes ya entienden esto, pero hay unos que reconocen la necesidad de esta ayuda y de hablar con otro, pero no saben como empezar. Aquí hay unas ideas:
• Aprende los nombres de otros ministros de jóvenes en tu ciudad y empieza a orar por ellos y por sus ministerios y que Dios pueda formar un enlace entre tu y ellos.
• Mándales un mensaje en Facebook y anímales, invítales por café o para un almuerzo o hazles una pregunta.
• Se un anfitrión en tu iglesia para que otros líderes de jóvenes puedan venir. Manda invitaciones y diviértense juntos.
• Encuentra a una persona que puede ser un mentor para ti. Tal vez no trabajan como ministros de jóvenes, pero si trabajan con niños en otros lugares –una escuela, servicios de consejeros, u otra organización sin fines de lucro.
• Tenga citas regulares con otros líderes de jóvenes para compartir ideas, para recibir ánimo y para animar, etc.
En casos raros eres el único ministro en tu ciudad o tal vez estas en un lugar lejano trabajando en una organización misionera. No te desanimes porque todavía hay maneras en que puedes estar conectado con otros líderes de jóvenes.
• Si estás leyendo esto, eso significa que tienes uso del Internet. Hay muchas maneras en que puedes conectarte con otros líderes de jóvenes en varios sitios web (como Facebook) y pueden tener conversaciones significativas.
• Subscribete a algunas revistas para ministros de jóvenes o lea algunos enlaces donde comparten ideas.
• Hay un enlace en Teen Sunday School Place donde dice, “Pregúntale a Titus”. Tu pregunta, confusión o convicción va directamente a un ministro de jóvenes que puede conectarse contigo y pueden hablar acerca del ministerio. Haga clic ahí cuando lo necesita hacerlo para disfrutar del compañerismo de ministros de jóvenes.
Sin importar donde vives, lo que haces, o como te va en tu ministerio, eventualmente vas a querer hablar con alguien. No trates de hacerlo a solas. Conéctate con otras personas que te pueden ayudar—y al final vas a ver que tu ministerio es más efectivo.
