Ayudando a que el ciego vea
Conoce a algunos vagabundos ciegos modernos que solo necesitan ser tocados por Jesús para ver la luz.
Lee las dos historias sobre dos individuos quienes estaban perdidos y ciegos hacia la verdad, pero que llegaron a conocer a Jesús por el esfuerzo en un pastor de jóvenes. Después habla con el resto del grupo sobre las preguntas que siguen.
Su nombre era Juan, pero por alguna razón todos lo llamaban Don Fuerzas. Todos en su pueblo lo conocían porque era un buen jugador conocido en el equipo de futbol americano. Y si que sabía jugar. De hecho, Don Fuerzas jugó en el colegio después de que se graduó. Don Fuerzas se unió a un grupo en su iglesia que jugaba futbol americano con banderas (Flag Footbal), pero nunca iba a la iglesia. Todos lo conocían como alguien que iba a muchas fiestas y no penzaba mucho en cosas espirituales. Un día, Don Fuerzas estubo en un accidente en un barco. Se lastimó mucho y eso hizo en el comenzara a penzar. Una mañana en Febrero, el apareció en la igleisa con un amigo de la iglesia. Era un fin de semana donde el grupo de jóvenes iba a tener una fiesta para ver el Super Bowl. Algo empezó a pasar en la vida de Don Fuerzas y yo tuve el privilegio de hablar mucho con el sobre Jesus. Tomó mucho tiempo y energía, pero Don Fuerzas se dió cuenta de que necesitaba aceptar a Jesús y ser bautizado. Nunca penzé dos veces sobre las muchas horas que invertí en Juan. Nadie, ni siquiera Juan estaba demaciado perdido para Jesús. El estaba ciego, pero ahora el puede ver porque no lo tratamos como si no importara. |
Amanda era una muchacha inquieta cuando la conocí por primera vez en el estacionamiento de una gasolinera. Dos de mis amigas habian estado hablando con ella por una o dos horas y casi casi la habian convencido de ir a una reunión de jóvenes que ibamos a tener. Ella vino a la junta esa noche y después, con un cigarrillo en su boca, mis amigos le contaron sobre Cristo. Ella regresó la siguiente noche y aprendimos más sobre ella. Su familia estaba destruida. Drogas eran muy común en su casa y ella misma había probado. Su forma de ser era muy, pero muy brusca. No estaba concentrada en la escuela para nada. Pero al final de la semana Amanda comenzó a cambiar, a florecer. Acceptó a Cristo y la vida que vivió antes, donde se trataó de suicidarse y tomar drogas fué intercambiada por el gozo del Señor y una pasión para alcanzar a su familia que también estaba perdida y ciega. Algunos hubieran dicho que Amanda estaba demaciada perdida, una causa perdida. Yo diría que era una ciega vagabunda moderna que solamente necesitaba ser tocada por Jesús. Algunos la tratarían de mantener lejos de Cristo, pero Jesús deseaba su corazó y si lo obtuvo. Ella estaba ciega, pero ahora puede ver. |
Preguntas para que el grupo discuta:
• ¿Alguna vez has visto algo similar? Explica.
• ¿Qué crees que le hubera pasado a Juan y a Amanda si no los hubieran traido a Cristo?
• ¿Por qué es dificil invitar a personas así a nuestra iglesia?
• ¿Puedes ver por qué algunas personas ignoraron a Juan o a Amanda? ¿Por qué?
• ¿A quién conoces, como Juan o Amanda, a quien estás ignorando?
